La evaluación ABC
No solo en el centro de enseñanza, sino andando por las veredas o en un centro comercial podríamos hallarnos ante un ser que necesite de un apoyo o asistencia sanitaria. No se aspira que alguien fuera del lugar sanitario procure ejecutar operaciones que estén fuera de la relevancia de sus saberes, pero como civiles tenemos el deber de socorrer al ser accidentado e informar a las autoridades.
En este articulo desarrollaremos unas ideas muy fundamentales sobre los primeros auxilios, para saber proceder correctamente si fuera inevitable. También, a lo largo del mismo realizaremos una colección de definición sobre que no debemos realizar; porque en los primeros auxilios es tan básico saber que realizar como saber que no se debe efectuar.
1.- El nivel de vigilancia
Cuando nos hallemos con una persona quebrada (por ejemplo, un ser de la tercera edad tirado en medio de una vereda), lo que tenemos que efectuar es valorar en nivel de vigilancia del individuo, si el ser todavía tiene el uso de la razón o se encuentra inconsciente.
Para valorar el grado de alerta basta con aproximarnos por delante, de frente al ser y comunicarle, cuestionarle como esta o si quizá requiere de apoyo. Es básico estimularle levemente para cerciorar si contesta.
Como el grado de vigilancia es algo muy cambiante, si de inicio nos contesta no debemos dejar pasar la ocasión de cuestionarle su nombre completo y si sabe que es lo que sucedió, para de esa manera poder avisar debidamente al personal de urgencias.
Que NO debemos realizar:
Aproximarnos al ser por el lado detrás si no sabemos que ha ocasionado el accidente. Pudo haberse abatido desde una altura y poseer quebrada la columna cervical. Al aproximarnos a hablar por detrás querrá girar para observarnos el rostro y ahí será donde puede llegar a quebrantar mas la columna.
No debemos sacudirle bruscamente o apretarle para ver su reacción a nuestra llamada. Y si en caso no responde, debemos de dejarlo así hasta que lleguen los personales expertos.
Ahora si el paciente esta inconsciente y no había nadie más, al comunicar al servicio de accidentados diremos que se conoce sin identificación. Bajo ninguna concepción debemos examinar en su ropa para hallar su identificación, licencia de manejo o cualquiera tarjeta. Esto ya es parte de la labor del personal de emergencias.
2.- La evaluación ABC
En primeros ayudas, el ABC se sabe cómo la evaluación principal, compuesta y prioritaria, en presencia de un ser accidentado.
Con este grafico de actuación, comprobado mundialmente, se aspira que cualquier ser pueda proceder ante cualquier prisa, prefiriendo sobre las apariencias más básicas y necesarias en los primeros apoyos.
- A = (Vía aérea)
- B = (Buena Respiración)
- C = (Comunicación)
A: VÍA AÉREA

Si nos hallamos ante un ser inconsciente, y si no está preparado iría velozmente a tomarle el pulso para iniciar con la operación de reanimación cardiopulmonar (en próximo RPC); pero la verdad es que un alto porcentaje de las muertes en seres vivos se causan por obstrucción de la vía aérea, aun incluso al descenso de la propia lengua hacia detrás al dejar la consciencia (la lengua obstruye el paso de aire provocando una detención respiratoria y, después, cardiaca).
Por consiguiente, ante un ser inconsciente, lo inicial que debemos analizar es si posee una vía aérea influenciable o si por el opuesto esta detenida e impide que el ser respire con normal facilidad.
Continuaremos a la inauguración de la vía aérea con la operación frente-mentón:
- Situaremos a la persona echada boca arriba sobre una cabida llana.
- Con la palma de la mano en su frente echaremos hacia atrás con delicadez.
- Con los dedos de la mano desocupada baso su quijada o barbilla, echaremos de este hacia arriba, ascendiéndolo para descubrir esa vía aérea y tratando dejarle la boca abierta.
Ya cuando hayamos efectuado la vía aérea, visualizaremos si posee algún cuerpo exótico (partícula de alimento u objeto diminuto) que detenga la misma. Si en caso se halla un cuerpo exótico, procuraremos sacarlo solo si está muy observable y pensamos que es factible; puesto que al probarlo podríamos meterlo aun mas en la vía aérea y empeorar el estado.
B: BUENA RESPIRACIÓN
Una vez despejada la vía aérea, continuaremos a analizar su respiración con el proceso observar-escuchar- percibir:
Observar: Ver el pecho del ser para valuar si se mueve con las circulaciones respiratorias, examinando la rapidez y la amplitud de los mismos.
Escuchar: Aproximaremos una oreja al rostro de la persona, así, a la vez que miramos si hay movimientos respiratorios.
Percibir: Juntamente a lo pasado, y si el ser esta respirando, adeudado a la proximidad de nuestro rostro con la suya. De esa forma podremos sentir su respiración.
Que NO debemos realizar:
Para analizar la respiración del ser no deben exceder mas de 10 segundos. Puesto que si no inhala debemos iniciar rápidamente con la resucitación de supervivencia del individuo.
C: COMUNICACIÓN
Todo lo pasado, nivel de vigilancia y respiración, junto con las actividades voluntarias podemos efectuarnos un pensamiento del estado del tráfico del ser.
Ahora si el paciente no inhala o inhala de forma anormal (rumor, boqueadas) velozmente comunicaremos al personal experto de emergencias y continuaremos a efectuar la supervivencia cardiopulmonar (RCP).
